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El libro consta de una introducción, 5 capítulos, una cronología de la guerra de los Treinta años, láminas a todo color con comentarios a las mismas y por último bibliografía. Los diversos capítulos nos van narrando la épica proeza de nuestros Tercios, desde su concentración hasta irrumpir de nuevo con la fuerza de un elefante en aquel conflicto, y nada más y nada menos que para medirse con las mejores tropas del bando protestante: el temible ejército sueco. En él podemos encontrar la composición de nuestros Tercios, con bastantes italianos, borgoñones y alemanes, además de españoles. Con el texto se acompañan fotos de cuadros de la epoca así como mapas con los que poder orientarnos. También se hace una referencia a la composición del ejercito protestante, sueco en su mayoría. Para mí las laminas son una joya y están muy bien comentadas. Se trata de un libro de fácil y rápida lectura, unas 62 páginas, láminas incluidas que se las puede leer uno en una tarde, pero quizás contiene una serie de puntos que realmente hacen pensar mucho más de una tarde. Su introducción es muy crítica con la bibliografía histórica, y creo que es muy valiente al atacar de frente una historiografía en nuestra peninsula donde con mucha frecuencia se da más valor a los de fuera que a los estudios que se realizan aquí mismo por compratiotas. Con su lectura descubriremos cosas muy interesantes como ¿ganamos o perdimos en Fleurus?, ¿fue importante la intervención española en los asuntos alemanes?, y un largo etc. Quizás una de las cosas que más me ha gustado ha sido el poder confirmar lo que pensaba desde hace tiempo: nuestros Tercios en su peculiar desuniformidad, seguramente no iban tan"floreados" como los franceses, pero las largas campañas en Flandes por fuerza habrían tenido que influir en la vestimenta de nuestros soldados en cierta riqueza y elegancia en sus paños y colores. Por contra la austeridad uniformológica sueca apararece claramente marcada en las láminas, pues ciertamente y como se describe en ellas, aunque inicialmente sus regimientos iban cada uno de un color uniforme, este se perdía con el tiempo. Lo importante del libro es que trata con gran detalle este glorioso episodio de los Tercios, con harta frecuencia tratado sólo de refilón por propios y extraños. Lo único que echo de menos en el libro es un capitulo que se dedicase al Campo de Batalla en la actualidad, donde está, que es lo que queda de él, como se encuentra en la actualidad, etc. Por lo demás es un libro de recomendada lectura para los que gusten del Siglo y de las figuras relacionadas con él. © Antonio Marzo |