|
La gracia está en tocar a base de pequeñas rayas con diferentes tipos de color marrón (Sombra tostada, marrón naranja, marrón rojizo, marrón amarillo. Muchas rayas con la pintura muy diluida. Si se quiere que predomine algún tipo de color hay que utilizarlo al final para marcar la veta poco a poco.
En primer lugar hay que elegir el tono base de la madera. Hay muchos tonos posibles. A mi me gusta bastante elegir para estos casos un color marrón rojizo ligeramente oscurecido como base. A partir de aquí todo consiste en ir subiendo el color base y luego aplicar las vetas más oscuras. Como casi siempre con los acrílicos la dilución de la pintura es muy importante para un buen acabado. En este caso tiendo a trabajar con la pintura bastante diluida. Voy haciendo subidas muy suaves con algún color ocre y marrón medio y aplico con un pincel muy fino las rayas que simularán las vetas más claras. Para las últimas subidas se puede utilizar un amarillo medio y un naranja intenso. Luego aplicamos vetas oscureciendo el color base con un marrón oscuro. Creo que es importante no realizar subidas muy fuertes para no marcar en exceso las vetas. Por supuesto hay que intentar que las rayas del veteado queden naturales, evitando las simetrías. De igual forma hay que tener en cuenta las partes de la madera que han de quedar más oscuras, como por ejemplo las zonas en donde se ponen las manos, que por efecto del sudor y del uso presentan un acabado más oscuro. Para terminar se puede dar un lavado muy suave con el color base muy diluido para dar un acabado homogéneo al conjunto. |