Andrea Miniaturas
54 mm.

 

Una de las organizaciones sociales de los pueblos nativos de las praderas americanas, aparte de los grupos locales y clanes familiares, eran las “Ligas” o “Sociedades”; a éstas se podía acceder sin importar el parentesco, podía ser cualquier miembro de la tribu, se entraba en ellas generalmente al alcanzar la madurez sexual, empezando por las ligas menores o más jóvenes y al cabo de 5 o 6 años, o según los méritos conseguidos se pasaba a la siguiente, habían ligas masculinas y femeninas.

Cada liga, llevaba el nombre de un animal, “Wotawe”, que era el totem y sus componentes actuaban como él, se vestían con sus pieles, los bailes eran similares a sus movimientos, etc., haciendo así que los poderes de dicho animal pasaran a ellos, zorros, lobos, ciervos, hasta el bisonte que era la categoría superior, en las mujeres era “Mujer Bisonte Blanco”, también cada liga tenía unas funciones específicas que realizar con respecto a la tribu, a los componentes de la “Liga de los Perros” se les llamaba “Soldados Perro” y eran los encargados de mantener el orden en el campamento, la policía, los de la “Liga del Uapití” eran los portadores de la Pipa, los “Lobos” eran los exploradores etc., la posesión colectiva de símbolos actos, danzas, canciones etc., fomentaban la cohesión del grupo, teniendo como fín el apoyo colectivo a la tribu.

Al ser el bisonte el animal más importante para los Lakotas, ya que de él utilizaban todo y como debido a su carácter migratorio, desaparecía durante un tiempo, volviendo a aparecer después, pensaban que era un regalo de la Tierra, atribuyéndole poderes mágicos, la liga más importante era la “Liga de los Bisontes”, sus miembros eran los de mayor rango, ya que representaban al animal principal y poseían las cualidades de éste, como los machos forman un círculo alrededor de las hembras y las crías para protegerlas, ellos se sentaban en círculo como elemento defensor del campamento, se pintaban generalmente de rojo como protección, ya que creían que cuando nacía una cría en invierno, la madre la envolvía en una sustancia roja que le salía del hocico para protegerla del frío, llevaban mantos y tocados de bisonte.

Un animal unido al bisonte era la libélula, los dos tenían en común que estaban asociados al torbellino, y representaban el poder destructor de la naturaleza, una columna de polvo con un viento muy fuerte que une el cielo con la tierra y que avanza arrasándo todo por donde pasa, el bisonte por levantar polvo y hechárselo encima y la libélula por la velocidad con que mueve las alas.

Los colores también tenían su significado, y según se pintaran cada uno aportaba una cualidad, el rojo simboliza el Este, el negro el Oeste, el blanco el Norte, el amarillo el Sur, el verde la Tierra y el azul el Cielo.

Los escudos tenían un poder espiritual para el dueño, y eran producto de alguna visión, siendo lo que estaba pintado la auténtica protección, más que el escudo en si mismo.

La figura de Andrea Miniaturas representa un guerrero de la “Liga de los Bisontes” , lleva el tocado y la manta del caballo de bisonte, la cara tiene la protección del rojo, unida al poder de la noche y la fuerza del granizo, el caballo también lleva los ojos protegidos por un círculo rojo, en las patas relámpagos para darle velocidad, en el cuello libélulas para tener la fuerza de los tornados y en la grupa, nieve para darle el poder de la ventisca.

El escudo es una copia de uno original, lleva pintados la tierra, el cielo de noche, la Luna, el planeta Venus y la libélula.

 

 


© Fernando Boan Montenegro. Septiembre 2003