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Voy a tratar de dar mis impresiones sobre la pintura de este tipo de figuras, partiendo de mi escasa experiencia en ellas. Tal vez con ello pueda aclarar algo a los modelistas que se plantean pintar una de estas piezas pero no tienen muy claro como hacerlo.
Lo primero que he de decir es que nunca pensé en aplicar un esquema complejo de iluminación, nada de luz cenital ni sombras proyectadas, al menos al principio. Solo me planteé pintar las figuras para que quedaran bonitas, ponerlas en un marco y disfrutar de ellas como un elemento de decoración. 
He elegido para iniciarme figuras de la firma Metal Modeles, que no son exactamente planas, sino de semi-bulto. Tienen la ventaja de estar muy marcados los volúmenes, lo que ayuda bastante al pintarlas. Su preparación es muy simple: lijado (mínimo por el magnífico acabado), lavado con jabón e imprimación (espray gris de Tamiya). Creo que es conveniente en esta fase pensar en el soporte en el que luego vamos a colocar la pieza, generalmente un marco.
Antes de empezar a pintar aplico por el reverso una mano de pintura marrón oscuro con el fin de evitar que al terminar la pieza se pueda ver desde algún ángulo alguna parte sin pintar o algún reflejo indeseado. Luego fijo la figura a un trozo cartón con ayuda de unas bolitas de blue-tac.
Para pintar he utilizado un esquema de iluminación general. Hay que tratar de dar más sensación de volumen que en una figura convencional, potenciando las sombras en las zonas más profundas y marcando más las luces en las partes que estarían más cercanas al observador, pero sin pasarnos para evitar “quemar” el color.
A la hora de pintar paños o amplias superficies (por ejemplo un caballo) he preparado en la paleta tres tonos del color elegido para cada superficie: la base, una sombra muy oscura y una luz intermedia. He aplicado estos tres tonos sin tener un especial cuidado con el fin de poder ver el contraste entre luces y sombras. Posteriormente viene el trabajo más detallado en la aplicación de los distintos tonos a base de veladuras, elaborando las luces y las sombras con el color base. Un suave perfilado de algunas formas ayudará al conjunto final, aunque personalmente prefiero que en la mayoría de los casos sea la sombra máxima la que marque el volumen.
Estas figuras no suelen tener varias piezas, pero por ejemplo las que son a caballo vienen en dos, además del correaje del caballo. En este caso he preferido pintar por separado las dos y luego pegarlas, y por último el correaje. Hay un truco muy práctico que es preparar una bolita de masilla, Milliput por ejemplo, y ponerla en el punto donde se unirán las dos piezas, añadiendo un poco de pegamento. Presionamos suavemente las dos piezas hasta la posición deseada, de forma que la masilla actúa de cemento y evitándonos sobar demasiado la figura. Por supuesto hay que tener cuidado en donde se pone la masilla para que no se vea. Esto mismo sirve para fijar el correaje que parte de la cara posterior de la cabeza del caballo.
En conclusión diré que creo que son figuras fáciles de pintar una vez que se les coge la medida, quedan muy bonitas y decorativas. Además veo muchas posibilidades. Igual que Metal Modeles tiene una bonita serie de figuras napoleónicas a caballo o de bustos de indios, me puedo imaginar la cantidad de temas que pueden abordarse: series históricas, personajes históricos, cinematográficos y de ficción, fantasía, etc. Igualmente hay otras posibilidades, como los dioramas de caja o el tratamiento más complejo de la luz y los colores.
Ya veremos ...
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