Jim Aitken

Traducción: Julio Rabanal

 

En mi última visita a Buenos Aires pude visitar la Casa Rosada, residencia oficial del Presidente de Argentina y también la catedral de la ciudad, donde se encuentra la tumba del General San Martín. Los dos lugares están custodiados por tropas del regimiento de Granaderos a Caballo que fue formado en 1812 en la época en que se perseguía la independencia de España y con una larga relación con el Protector del Perú, como se le conocía también a San Martín.

José de San-Martín nació en Argentina en 1778, de padres españoles, en un pequeño pueblo en el Río Uruguay y viajó a España para comenzar allí su carrera militar. Mientras peleaba en la Guerra de la Independencia contra los franceses conoció al escocés Lord Macduff quien supo reconocer su genio militar y además se convirtió en un leal amigo. Gracias a Macduff, San Martín pudo abandonar España y regresar a Argentina.

San Martín luchó en las guerras de independencia sudamericanas culminadas en su viaje a través de los Andes hacia Perú y Chile, encontrándose finalmente con el libertador, Simon Bolívar, pero el encuentro fue un fracaso y San Martín abandonó Latinoamérica hacia el exilio, muriendo finalmente en Francia en 1830. Había sido un soldado más que un político, más humilde y práctico que Bolívar. En palabras de Bartolomé Mitre; fue lo que debía ser, y antes que ser lo que no debía, prefirío no ser nada. Por eso vivirá en la immortalidad.
La viñeta representa a un soldado perteneciente a los Granaderos a Caballo de guardia en la tumba del General San Martín en la Catedral de Buenos Aires. Es una conversión hecha a partir de una figura de Airfix que representa a un soldado de infantería napoleónica en 54 mm. La cabeza se colocó en posición de reverencia y los brazos se adaptaron para sujetar el mosquete correctamente. Las botas altas de la caballería se realizaron con masilla plástica y los adornos del chacó, barboquejo, cordones, pluma, etc., provienen de mi caja de sobras, al igual que el resto de los pertrechos. Le añadí una bayoneta en el lado izquierdo en lugar del largo sable de caballería.

El trabajo de la piedra se hizo con escayola y la imitación del intrincado trabajo en metal en la entrada de la tumba, son varias capas de servilletas de papel recortadas y pintadas con negro acrílico brillante dentro de un armazón de madera de balsa. El uniforme se pintó en azul oscuro con un ribete rojo en el pecho, puños, cuello y vueltas del abrigo y una banda roja por el lateral de los pantalones. La mayoría del uniforme se pintó con acrílicos mates, excepto las botas de caballería, para las que se usó negro brillante.

Las fuentes usadas para el uniforme fueron: mi memoria, un viejo artículo con ilustraciones de una revista y fotos de una guía de Buenos Aires.

El regimiento de Granaderos a Caballo tiene gran renombre en la historia de la República Argentina. Tomó parte y destacó en batallas por la independencia como las de San Lorenzo, Rancagua y Chacabuco.

Para aquellos que quieran más información y aprender más, hay una página web para Los Granaderos a Caballo en:

www.navarro-net.com.ar/centros/170801/granaderos.htm

 

 

© Jim Aitken. Noviembre 2001